Importancia del diagnóstico precoz de hipertrofia adenoidea en niños

La hipertrofia adenoidea es una condición frecuente en la edad pediátrica que demanda flujo mayoritario de procedimientos quirúrgicos realizados dentro de la otorrinolaringología pediátrica.

Importancia del diagnóstico precoz de hipertrofia adenoidea en niños

La hipertrofia adenoidea es una condición frecuente en la edad pediátrica que demanda flujo mayoritario de procedimientos quirúrgicos realizados dentro de la otorrinolaringología pediátrica.

¿Qué son las adenoides?

La amígdala faríngea o adenoides, reconocido como vegetaciones situadas en el techo de la nasofaringe, es uno de los componentes del Anillo Linfático de Waldeyer, conjunto de mucosa asociado a tejido linfoideo, el cual cumple un importante papel en el sistema inmunológico.

El tejido adenoideo crece desde los 9 meses de edad en promedio y alcanza su máximo tamaño entre los 3 y 6 años de edad. La hipertrofia adenoidea es una de las condiciones más comunes en la infancia.

Debido a su ubicación en la nasofaringe, detrás de las coanas y de los orificios de la Trompa de Eustaquio, la hipertrofia adenoidea puede ser responsable etiológico de varias patologías en la niñez, tales como obstrucción nasal,  ronquidos, apnea obstructiva del sueño, infecciones recurrentes de vías aéreas altas y de oído medio, alteraciones cráneo faciales, alteración del crecimiento, y en casos más severos hipertensión pulmonar y cor pulmanole.

¿Cómo se diagnostica una hipertrofia adenoidea?

La tendencia actual entre los otorrinolaringólogos es diagnosticar clínicamente la obstrucción de la vía aérea superior, basándose en la historia clínica y en la exploración del paciente. Sin embargo, depende de la experiencia del observador y la ayuda de métodos auxiliares del diagnóstico que confirmen, documenten y gradúen la sospecha

¿Cómo se trata una hipertrofia adenoidea?

Depende en cada caso particular, normalmente no existe un tratamiento para disminuir el tamaño adenoideo. Si no que se tratan las complicaciones, como infecciones a repetición, otitis media serosa, etc. Estos tratamientos consisten en la administración de antibióticos, antiinflamatorios, antialérgicos que actúan favorablemente evitando el crecimiento de la adenoides, en cambio, NO sirven para disminuir el tamaño de las mismas una vez que se hipertrofiaron (agrandaron). También es importante aclarar que la hipertrofia adenoidea esta en estrecha relación con el síndrome rinítico, el cual también debe ser tratado.
Cuando los síntomas se incrementan progresivamente y las molestias interfieren con el normal desarrollo del niño o existen complicaciones, las medidas terapéuticas consisten fundamentalmente en la extirpación de las adenoides, procedimiento quirúrgico que se conoce como adenoidectomía.
La cirugía dura aproximadamente 30 minutos y se realiza bajo anestesia general.
Muchas madres le temen a la cirugía, por desconocimiento a las consecuencias que podrían tener de no extraerlas a tiempo, aunque las adenoides son parte del sistema de defensa, no son imprescindibles, pues constituyen menos del 1% de todo el tejido linfático del cuerpo, unas adenoides que obstruyen la respiración, el oído o el sueño no son una defensa sino más bien pueden traer consecuencias que con el paso del tiempo son más difíciles de resolver: fascies adenoideas, mala implantación dentaria, dientes salientes, labios evertidos, paladar ojival, incluso algunos estudios hablan de menor IQ en niños respiradores bucales.